Wednesday, March 5, 2025

Friday, January 31, 2025

Spera in Deo



Quizás la Colina de Misar se ve así en el Siglo XXI

La Santa Misa solía* comenzar con el sacerdote arrodillado al pie del altar y, junto al acólito, recitando el salmo 42 que va así:
S. Introíbo ad altáre Dei.
M. Ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
S. Iúdica me, Deus, et discérne causam meam de gente non sancta: ab hómine iníquo et dolóso érue me.
M. Quia tu es, Deus, fortitúdo mea: quare me repulísti, et quare tristis incédo, dum afflígit me inimícus?
S. Emítte lucem tuam et veritátem tuam: ipsa me deduxérunt, et adduxérunt in montem sanctum tuum et in tabernácula tua.
M. Et introíbo ad altáre Dei: ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
S. Confitébor tibi in cíthara, Deus, Deus meus: quare tristis es, ánima mea, et quare contúrbas me?
M. Spera in Deo, quóniam adhuc confitébor illi: salutáre vultus mei, et Deus meus.
S. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
M. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper: et in sǽcula sæculórum. Amen.
S. Introíbo ad altáre Dei.
M. Ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
3
S. Llegaré al altar de Dios,
M. al Dios que es la alegría de mi gozo;
S. Hazme justicia, oh Dios, y aboga en mi causa contra un pueblo impío; líbrame del hombre inicuo y doble.
M. Pues Tú, oh Dios, eres mi fortaleza; ¿por qué me desechaste? ¿por qué he de andar afligido, bajo la opresión del adversario?
S. Envíame tu luz y tu verdad; que ellas me guíen y me conduzcan a tu santo monte, a tus tabernáculos.
M. Así llegaré al altar de Dios, al Dios que es la alegría de mi gozo;
S. y te alabaré al son de la cítara oh Dios, Dios mío. ¿Por qué estás afligida, alma mía, y te conturbas dentro de mí?
M. Espera en Dios, pues aun he de alabar al que es mi salvación, mi Dios.
S. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
M. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
S. Llegaré al altar de Dios,
M. al Dios que es la alegría de mi gozo;
Tomé el texto en latín de www.divinumofficium.com; pero me tomé la libertad de sacar la traducción al castellano de la Biblia de Straubinger, que me gusta mucho por los comentarios. 

Este salmo, atribuido a un levita de entre los hijos de Coré, viene a continuación del salmo 41 
Como el ciervo ansía
las corrientes de aguas,
así mi alma suspira por Ti, oh Dios,
porque mi alma tiene sed de Dios,
del Dios vivo.
¿Cuándo vendré
y estaré en la presencia de Dios?
Mis lágrimas se han hecho mi pan
de día y de noche,
mientras se me dice continuamente:
“¿Dónde está tu Dios?”
Se lamenta el salmista, desde la colina de Misar en la lejana tierra de Jordán, los tiempos en que caminaba junto a Dios que los acompañaba en el tabernáculo y era su campeón, ganando todas las batallas con la fuerza de su brazo. Caminaba entre cantares de júbilo y alabanza hacia la casa de Dios...  al bello y verdadero culto, agrego yo. 

"Tu, oh Dios, eres mi fortaleza; ¿porque me desechaste? ¿porque he de andar afligido entregado a mis adversarios?"—como también diciendo ¿porque no puedo darte culto?—"porque mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y estaré en la presencia de Dios?"

"Mis lágrimas se han hecho mi pan de día y de noche,"

El Pan es la Eucaristía. Pero se ha cambiado la Eucaristía por lágrimas, una ofrenda de dolor que se hace día y noche. ¡Que tiempos que vivimos!

Parece muy adecuado usar estos dos salmos, uno de ellos que era parte de la misma misa, para lamentar el destierro de la misa tradicional a lugares como el que se muestra en la imagen inicial; "¿Donde está tu Dios?". Para pedir, con el alma, y con las mismas oraciones que ha puesto la Iglesia para nuestra edificación en la misa: ¡que vuelva ya!

Y ahí mismo se nos da la fuente de nuestra esperanza: Spera in Deo, quóniam adhuc confitébor illi: salutáre vultus mei, et Deus meus; "Espera en Dios, pues aún he de alabar al que es mi salvación, mi Dios".

Aún he de alabar... en este valle de lágrimas, el árido y rocoso monte Hermón, o en la liturgia eterna del cielo. 

Sanctus! Sanctus! Sanctus!



* En algunas partes aún suele ;)





 

Monday, December 16, 2024

Música para tiempo de Adviento: En Clara Vox


Aquí en el hemisferio sur se juntan el verano, fin de año, cierre de actividades escolares, académicas y laborales junto con el tiempo de Adviento y Navidad. Para mitigar el frenesí me gusta, entre otras cosas, cambiar lo que escucho y poner música de Adviento. 

El Adviento es un tiempo levemente penitencial, significado por el color morado usado en la liturgia, pero con fuertes notas de esperanza por el Niño que está por nacer. La música tradicional de adviento mezcla suavidad con recogimiento y una esperanza que se desborda como si fuera realmente imposible adelantar la alegría. 

Dejo por aquí una canción que volví a descubrir este año que me gusta mucho. En gregoriano, muy alegre. 

Una voz recia disipa
con sus ecos toda oscuridad:
lejos todos los ensueños,
Jesús brilla ya en lo alto. 
Levántese ya el alma entorpecida,
y no siga arrastrándose por el suelo:
ya resplandece una nueva estrella,
para disipar toda maldad. 
Ved que se nos envía un Cordero
para satisfacer gratuitamente
nuestra deuda: pidámosle todos
con lágrimas el perdón; 
Para que, cuando aparezca glorioso
en su segunda venida, y llene el mundo de espanto,
no nos castigue por nuestras culpas,
antes nos proteja piadoso. 
Poder, honor, alabanza, y gloria
sean dados a Dios Padre, al Hijo,
y al Paráclito Santo.
Por los siglos de los siglos. 
Amén.

En latín 

En clara vox redárguit
Obscúra quæque, pérsonans
Procul fugéntur sómnia
Ab alto Jesus prómicat 
Mens jam resúrgat tórpida
Non ámplius jacens humi
Sidus refúlget jam novum
Ut tollat omne nóxium 
En Agnus ad nos míttitur
Laxáre gratis débitum
Omnes simul cum lácrimis
Precémur indulgéntiam 
Ut cum secúndo fúlserit
Metúque mundum cínxerit
Non pro reátu púniat
Sed nos pius tunc prótegat 
Virtus, honor, laus, glória
Deo Patri cum Fílio
Sancto simul Paráclito
In sæculórum sǽcula 
Amen

Crédito: Verbum Gloriae: https://www.verbumgloriae.es/project/en-clara-vox/ 

Monday, September 16, 2024

Posesos por la Verdad: claves para un ecumenismo bien entendido

Quid est veritas? pregunta Poncio - Es curioso que esta es la respuesta de muchos hoy. "Mi verdad", etc. 

Los católicos no es que tengamos la verdad, es que somos poseídos por la Verdad. En el alma en gracia de un fiel católico habita y se deleita el Espíritu Santo que es Dios, y Dios es la Verdad. Literalmente, nos posee Aquél que es la Verdad. 

Por tanto, el cristiano en estado de gracia, y la Iglesia como cuerpo místico de Cristo, se caracteriza por ser incondicionalmente leal a la Verdad. Esto implica que si hay elementos de verdad en otros credos, culturas, filosofías y líneas de pensamiento teológico, que muchas veces las hay, entonces la cristiandad puede ser receptiva a esos elementos de verdad e incluso promoverlos, pues es leal a la verdad que lo posee. Por lo tanto, la cristiandad no puede ver otros credos (pensamientos, etc.) como enemigos, porque comparten algo elemental. Esto no es cierto de los otros credos, que no sostienen toda la verdad sino que sólo una fracción o parte de ella. Se entiende, entonces, que dichos credos miren a otros credos como rivales ya que, al no ser partes de la Verdad, que los ancla, les faltará esa altura, ese "big picture", y veran lo incompatible como insuperable. 

Una analogía buena es la competencia por recursos entre facultades dentro de una universidad. Facultades individuales pueden verse entre sí como rivales al competir por asignaciones de recursos para avanzar sus proyectos educativos que solo colaboran con una fracción del proyecto de la institución. Desde ese punto de vista, el avance del proyecto de una facultad puede ser visto como un retroceso para otra. Sin embargo, quien entrega los recursos, rectoría, se preocupa del proyecto educativo completo y de ese modo es capaz de ver el bien de cada proyecto educativo de sus facultades y como este contribuye al bien global. Hay que tener una visión completa para poder entender y pesar las necesidades relativas de cada miembro. 

Es por esto que la Iglesia puede ver otros credos y afirmar y promover los elementos de verdad en ello, mientras que rechaza aquello que es falso en lo que profesan. Por eso se les llama herejias a las enseñanzas erróneas, y no se dice que son "simplemente" falsas. Una herejía no es necesariamente completamente falsa, sino que es una distorsión de la verdad: son sistemas de pensamiento que contienen elementos de verdad mezclado con falsedades. Al hablar de herejías, la Iglesia Católica no quiere decir que otros credos sean rivales sino que hay elementos de verdad y también falsedades que deben ser corregidas. Es notable que otros credos parecen no usar el lenguaje de las herejías porque poseen entre sí fragmentos de la verdad, haciéndolos rivales. Pero la cristiandad, que posee las partes de verdad de cada uno de los credos, y más, puede mirar ambos credos con compasión y comprensión. 

Esta, me parece, es la clave de un ecumenismo bien entendido. Entender que se puede promover la verdad de otros credos, por lealtad a la verdad, si se rechazan las falsedades de ellos, por la misma lealtad. Este último punto es importante, porque nos quedamos fatalmente cortos si solo viéramos lo verdadero y no buscásemos corregir lo falso. Porque no entregar la verdad completa es faltar a la verdad, y esto constituye una falta de caridad puesto que Dios es Verdad, el amor a Dios es la caridad, y decir menos que la verdad completa es faltar a esa caridad. 

Al final del día, extra Ecclesia nulla salus, y si no buscamos convertir los corazones y que amen al Corazón Sagrado de Jesucristo, subiéndose a la barca de la Iglesia timoneada por Pedro, estamos realmente faltando a la caridad. 

"Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad oye mi voz" (Juan 18:37)


Monday, September 2, 2024

Redescubriendo las Antiguas Costumbres Católicas: Un Acto de Libertad y Amor



Descubrí hace poco el Catecismo Mayor de San Pío X. Cuando digo "descubrí" la verdad es que sabía de su existencia hace tiempo, pero no había tenido interés en leerlo. Pueden encontrarlo en el sitio web del dicasterio para el clero (aquí) o en la app "iPietá" que es donde suelo leerlo. 

Este catecismo está escrito como una serie de preguntas y respuestas, y resulta muy interesante de leer por su claridad, uso de lenguaje sencillo y por lo conciso que es. Por ejemplo, respecto de cómo recibir la Sagrada Comunión, el catecismo de San Pío X dice así:

643.- ¿Cómo hemos de estar en el acto de recibir la Sagrada Comunión? - En el acto de recibir la Sagrada Comunión hemos de estar arrodillados, tener la cabeza medianamente levantada, los ojos modestos y vueltos a la Sagrada Hostia, la boca suficientemente abierta y la lengua un poco fuera sobre el labio.

Llama la atención que en un catecismo relativamente breve, se tome el tiempo el santo padre de incluir puntos como este. Hay varios más. A San Pío X le debemos que los niños reciban su primera Comunión cuando más pequeños, y la práctica tan extendida de la Misa Diaria. Le llaman el "papa de la Eucaristía" y "patrón de los catequistas". Algo sabía el santo padre sobre la importancia de la forma como reflejo, y condicionante, del fondo; y de la importancia de los signos exteriores para la catequesis. "Somos almas encarnadas" diría un buen amigo. 

Este aspecto de la vida sacramental del católico, junto con muchos otros, se desreguló después del Concilio Vaticano II. Es decir, la Iglesia dejó de exigir al respecto. El resultado, a la vista de todo el que quiera echar una mirada, es que algunas expresiones de piedad se han reducido a su mínima expresión. Si preguntas por ahí te dirán "eso ya no se hace". Alguien que piense parecido a mi se lamentaría y vería la necesidad de re-imponer estas costumbres desde arriba... a lo que digo: quizás. Pero...

Me gusta ver el tema desde otro punto de vista: desde la libertad y el amor. Efectivamente el que no sea necesario recibir la comunión de rodillas no tiene nada que ver con el que la Iglesia lo recomiende y lo deje a nuestra libertad. No tiene nada que ver con el hecho de que sea algo bueno (è cosa buona e giusta, es la respuesta al misterio de la fe en italiano). Me parece que es muy bueno recibir a nuestro Dios, cuando se nos da en Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, de rodillas... con el cuerpo rezando. No sé si estarás de acuerdo: si ante el Nombre de Jesús "toda rodilla se doblará" ¿qué sucederá ante su Presencia Real? Deberíamos estar por los suelos, en parálisis y asombro. Y... ¿Si entrase en nosotros?

Yo la costumbre la tomé durante la pandemia. Al vernos enfrentados a la obligación de recibir en la mano, fuimos muchos los que con naturalidad compensamos esta reducción en reverencia arrodillandonos para recibir. Muchas veces tocaba comulgar en la calle, fuera de la Misa, con el Santísimo ahí... a la vista, en un rito sencillo pero que llamaba a responder con adoración a Cristo que salía por nosotros muchas veces por entre las rejas. Levantadas las restricciones nos quedó, al menos a mi familia y a mi, la necesidad de estar de rodillas en ese momento.

Conozco al menos dos lugares en Santiago de Chile (bueno, tres pero a ese otro no he ido) donde hay reclinatorios para recibir al Señor de rodillas. Fue maravilloso ver que para la Adoración Nacional a Cristo Rey también se incentivó esta práctica de piedad de tan profundo significado y arraigo histórico. 

En estos tiempos de menor regulación de la vida de piedad, tenemos la gran bendición de poder mirar estas antiguas costumbres y retomarlas en un acto positivo de amor. Por que "me da la gana", que, haciendo eco de un santo por ahí, al final es una razón muy sobrenatural. 

¡Que maravilla poder adorar a Dios, como la Iglesia siempre lo ha hecho, pero con el corazón libre, desatado, sin más razón que querer demostrarle amor a Aquel que no es amado!

Saturday, April 27, 2024

La conveniencia de rezar en latin

 


Dios nos escucha sea como sea que le invoquemos. Conoce las aspiraciones más profundas de nuestro corazón mejor que nosotros y puede darnos lo que necesitamos antes que se lo pidamos, incluso sin que se lo pidamos, o mediante la intercesión de otros miembros de la Iglesia (militante, purgante y gloriosa) por la Comunión de los Santos. 

Hay buenas razones que hacen conveniente e inclusome atrevo a decirmejor si rezamos en latín.

La principal es esta: conviene que nuestra forma de rezar refleje de la manera más completa el misterio de las realidades sobre las que se ora. Conviene ¿a quien? ¡A nosotros por supuesto! Dios no necesita de nuestros rezos, sino que estos son necesarios para nosotros alcanzar nuestro fin. 

Nosotros somos almas encarnadas, somos cuerpo y espíritu. Podemos orar mentalmente, espiritualmente, y también podemos (nos conviene) hacer que nuestro cuerpo ore: rezando arrodillados, cantando, ayunando o haciendo mortificación o penitencia. 

No es difícil notar que en este tiempo hay una vuelta a una especie de espiritualismo que explícita o implícitamente quiere separar cuerpo y alma. "Mi cuerpo es un accesorio que puedo modificar, lo que realmente soy es mi alma". "Lo importante es la disposición interior, no lo material". "Ying-yanismo". Este separar cuerpo y alma se denomina dualismo, y es un error contenido en varias herejías. Mirar, por ejemplo, el gnosticismo que sostenía como una de sus doctrinas el identificar la material con el mal y el bien con el espíritu. Un repaso de las herejías puede servir para ver como estas caen rápidamente en dualismos.  Al contrario, la Iglesia sostiene que nuestros cuerpos son buenos y la materia, por extensión lo también. 

Debemos, por tanto, rezar con el cuerpo y el alma. Más adelante quiero escribir un poco sobre una forma específica de orar con el cuerpo que es el ayuno. Por ahora, quiero escribir sobre porque pienso que conviene tanto que usemos el latín para rezar las oraciones vocales, cantar, y en especial durante la Santa Misa.

Algunas ideas que he encontrado en distintas fuentes, sin orden particular y sin pretender agotar el tema:

El latín es una lengua muerta, y esto representa la eternidad de Dios. El latín dejó de tener cambios, por no ser de uso común. Refleja, así, la inmutabilidad de Dios y tenemos la certeza de que las oraciones (sus palabras, su sentido) son y serán las mismas usadas por todos los cristianos desde hace mucho tiempo. Además, es una lengua muy precisa usada por mucho tiempo en filosofía y ciencia. Notablemente en el derecho aún se explican conceptos en latín: sui iuris, etc.  

Lengua sagrada. Algo sagrado es algo cuyo uso es apartado para uso exclusivo de culto a Dios. Por ejemplo, pensar en el cáliz usado para consagrar el vino en la Santísima Sangre de Cristo, que no recibe otro uso. Es especialmente significativo pensar en usar una lengua de manera especial para expresarle a Dios los deseos del alma, significando también el hecho de que no comprendemos del todo estos deseos. 

Lengua clavada en la Cruz. Esta me gusta bastante. La sentencia de nuestro Señor fue clavada en la Cruz en tres lenguas: latín, arameo y griego. Al hacer esto, Poncio Pilato fue el primero en proclamar públicamente la realeza de Cristo. 

Lengua de los que ejecutaron la condena de Cristo. Cristo escuchó el latín desde la Cruz en la boca de quienes ejecutaron su sentencia. Usarlo nos pone al pie de la Cruz como un legionario más, y nos recuerda que fueron nuestros pecados los que clavaron a Jesús. Siendo la Santa Misa la representación incruenta del Sacrificio de la Cruz, que nos transporta al calvario cada vez que asistimos, este hecho se significa de manera más potente si se reza en latín. 

Lengua conquistada por Cristo. San Pedro se fue a Roma, donde sufrió el martirio. Los primeros cristianos fueron perseguidos cruelmente ahí y en todo el imperio Romano. Sin embargo, el cristianismo, Cristo, conquistó Roma y su lengua y se extendió por todo el mundo. El latín como lengua de la Iglesia proclama a Cristo vencedor sobre Roma, su persecutor, y más generalmente sobre el mundo. 

Vela nuestro entendimiento. Los velos representan el misterio que no podemos ver ni comprender lo sagrado. Por eso se vela el copón donde se reserva el Santísimo, se vela el Sagrario, el Cáliz, y se recubre el sacerdote. Visiblemente nos recuerda que no entendemos del todo los misterios que contemplamos. Nos pone en nuestro lugar. Asimismo, el hecho de que el latín sea relativamente incomprensible para el cristiano de pié nos ayuda por un lado a simbolizar el misterio de Dios en el culto, velando nuestro entendimiento. 

Nos fuerza a poner mejor atención al rezar si queremos entender. Si es que queremos comprender hay que hacer un esfuerzo de prestar atención y usar algún medio para entender (traducciones, apps, ¡hay tantos!), de la misma manera que si quieres mirar los intrincados detalles de un bello Sagrario velado hay que esforzar la vista. Poner atención a las cosas de Dios por amor a él bien vale la pena. 

Es una lengua universal. No separa cristianos por su lengua, raza o condición. Si rezamos en latín, rezamos juntos. El latín le pertenece a todos (a la Iglesia) y a nadie en particular por otra herencia que la de ser cristianos. 

Lengua de la Iglesia. Consecuencia de lo anterior, es una lengua que representa la unidad de la Iglesia de manera muy potente. En particular, unidad con el papa que en muchos actos públicos reza en latín. ¡que lindo poder decir las palabras de la oración en unidad con el Vicario de Cristo! 

Identidad católica. Hay algo distintivamente católico de rezar en latín, es parte de nuestra cultura y herencia. Usarlo nos sumerge en esta cultura.





Monday, October 30, 2023

¡Viva Cristo Rey!

 

Regnare Christum volumus

Queremos que reine Cristo, nos repetía San Josemaría. Y, claro, el Opus Dei se funda un 2 de Octubre de 1928 en una sociedad no (tan) secularizada como la nuestra, pero donde la celebración de Cristo Rey había sido recientemente instaurada por el papa Pío XI, un 11 de Diciembre de 1925 en la encíclica Quas Primas, precisamente para contrarrestar las corrientes de laicismo modernista liberalizante que ya se veía venir. 

Quas Primas es una encíclica realmente "rezable", uno puede hacer oración con gran fruto leyéndola y contemplando la suavidad de Quien gobierna sobre nosotros con Majestad y Gloria. 

La Realeza de Cristo es triple. Reina en las inteligencias de los hombres, ya que Él es la Verdad que es delicia de nuestros intelectos. Reina en las voluntades de los hombres (recordar somos Su imagen y semejanza puesto que tenemos intelecto y voluntad) porque "con sus mociones e inspiraciones influye en nuestra libre voluntad y la enciende en nobilísimos propósitos". Y, finalmente, reina en los corazones de los hombres porque "con su supereminente caridad y con su mansedumbre y benignidad, se hace amar por las almas de manera que jamás nadie —entre todos los nacidos— ha sido ni será nunca tan amado como Cristo Jesús". Pero, prosigue el papa

...es evidente que también en sentido propio y estricto le pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey; pues sólo en cuanto hombre se dice de El que recibió del Padre la potestad, el honor y el reino[2]; porque como Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede menos de tener común con él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas. (énfasis mío)

Este último párrafo lo destaco ya que es importante resaltar que la Fiesta de Cristo Rey, celebrada ayer último domingo de Octubre de 2023 en el calendario litúrgico antiguo, que todavía se observa legítimamente en algunos rincones de la Iglesia, es sobretodo acerca del reinado social de Cristo. Es decir, Cristo es Rey presentemente de nuestras vidas, no sencilla y pasivamente de nuestros corazones enamorados de Él, sino que realmente de nuestra realidad social: de nuestro ordenamiento temporal. Regnare Cristum Volumus! Este reinado real se venía negando cada vez más desde la revolución Francesa, y de esto se lamenta amargamente el papa Pio XI:

Contra el moderno laicismo

23. Y si ahora mandamos que Cristo Rey sea honrado por todos los católicos del mundo, con ello proveeremos también a las necesidades de los tiempos presentes, y pondremos un remedio eficacísimo a la peste que hoy inficiona a la humana sociedad. Juzgamos peste de nuestros tiempos al llamado laicismo con sus errores y abominables intentos; y vosotros sabéis, venerables hermanos, que tal impiedad no maduró en un solo día, sino que se incubaba desde mucho antes en las entrañas de la sociedad. Se comenzó por negar el imperio de Cristo sobre todas las gentes; se negó a la Iglesia el derecho, fundado en el derecho del mismo Cristo, de enseñar al género humano, esto es, de dar leyes y de dirigir los pueblos para conducirlos a la eterna felicidad. Después, poco a poco, la religión cristiana fue igualada con las demás religiones falsas y rebajada indecorosamente al nivel de éstas. Se la sometió luego al poder civil y a la arbitraria permisión de los gobernantes y magistrados. Y se avanzó más: hubo algunos de éstos que imaginaron sustituir la religión de Cristo con cierta religión natural, con ciertos sentimientos puramente humanos. No faltaron Estados que creyeron poder pasarse sin Dios, y pusieron su religión en la impiedad y en el desprecio de Dios.

24. Los amarguísimos frutos que este alejarse de Cristo por parte de los individuos y de las naciones ha producido con tanta frecuencia y durante tanto tiempo, los hemos lamentado ya en nuestra encíclica Ubi arcano, y los volvemos hoy a lamentar, al ver el germen de la discordia sembrado por todas partes; encendidos entre los pueblos los odios y rivalidades que tanto retardan, todavía, el restablecimiento de la paz; las codicias desenfrenadas, que con frecuencia se esconden bajo las apariencias del bien público y del amor patrio; y, brotando de todo esto, las discordias civiles, junto con un ciego y desatado egoísmo, sólo atento a sus particulares provechos y comodidades y midiéndolo todo por ellas; destruida de raíz la paz doméstica por el olvido y la relajación de los deberes familiares; rota la unión y la estabilidad de las familias; y, en fin, sacudida y empujada a la muerte la humana sociedad.  

(énfasis mío)

Para recordarnos que Cristo es Rey también de nuestra sociedad, el papa instituye la Fiesta de Cristo Rey, que debe celebrarse el último domingo de Octubre antes de la fiesta de Todos los Santos. Razona así el papa:

Nos pareció también el último domingo de octubre mucho más acomodado para esta festividad que todos los demás, porque en él casi finaliza el año litúrgico; pues así sucederá que los misterios de la vida de Cristo, conmemorados en el transcurso del año, terminen y reciban coronamiento en esta solemnidad de Cristo Rey, y antes de celebrar la gloria de Todos los Santos, se celebrará y se exaltará la gloria de aquel que triunfa en todos los santos y elegidos.

 E instruye a los Obispos

Sea, pues, vuestro deber y vuestro oficio, venerables hermanos, hacer de modo que a la celebración de esta fiesta anual preceda, en días determinados, un curso de predicación al pueblo en todas las parroquias, de manera que, instruidos cuidadosamente los fieles sobre la naturaleza, la significación e importancia de esta festividad, emprendan y ordenen un género de vida que sea verdaderamente digno de los que anhelan servir amorosa y fielmente a su Rey, Jesucristo.

La fiesta de Cristo Rey es, por tanto, recordatorio para nosotros de nuestro deber de conseguir que en  el ordenamiento social reine Cristo verdaderamente en la cumbre de todas las actividades humanas. 

Es desafortunado que, en 1970, la fiesta haya sido reubicada y renombrada por el Papa San Pablo VI. Aunque se hizo legítimamente, colocándola al final del año litúrgico se pone énfasis en el aspecto escatológico, es decir, que Cristo reinará al final de los tiempos. Sin embargo, esto puede disminuir la atención en su reinado actual, por el cual debemos esforzarnos activamente, y que fue la razón principal para establecer esta fiesta, algo que incluso más relevante hoy en día. Del mismo modo, al cambiar el nombre de 'Solemnidad de Cristo Rey' a 'Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo', se destaca su soberanía sobre toda la creación, lo cual es cierto, pero podría oscurecer la necesidad de trabajar por su reinado en la sociedad. Además, y posiblemente como resultado de estos cambios, se ha vuelto poco común escuchar hablar de nuestro Señor con esta profunda perspectiva sobre su reinado.

Nos incumbe, pues, recordar que permanece intacto el mensaje central y la importancia de la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Debemos redoblar los esfuerzos para que su Presencia y enseñanzas, resguardadas desde siempre por el magisterio de la Iglesia, sean más visible y efectivamente encumbradas en la sociedad. Pero, además, hay que recordar que el Rey es Él y finalmente será un acto de su Misericordia la solución final de los problemas que nos aquejan (ver CIC #677). Con toda certeza, esta instauración final del reinado de Cristo la debemos pedir de rodillas a diario que nos la conceda en nuestros corazones primero, para poder unirnos a todos los Santos, y de ahí llegue a instaurarse en la sociedad. 

¡Viva Cristo Rey! 

    

Música para el tiempo de cuaresma

 He aquí un playlist de música para el tiempo de cuaresma.